¿Cómo usan IA las organizaciones sociales de América Latina?
La IA ya llegó al sector social. La pregunta ya no es si las organizaciones la están usando, sino cómo la están usando para generar más impacto.
Junto a 60 Decibels, publicamos el reporte Adopción de IA en el Sector Social para entender cómo las organizaciones sociales de América Latina están usando esta tecnología: qué están aprendiendo, qué barreras enfrentan y qué resultados están logrando.
Encontramos un patrón claro: el mayor reto no fue la tecnología. Fue desarrollar capacidades, integrar la IA al trabajo diario y acompañar el cambio dentro de los equipos.
Superar esas primeras barreras valió la pena. Más del 70% de las organizaciones reportó mejoras significativas en su productividad e impacto. Estos son tres casos que muestran cómo lo están haciendo.
Recuperar tiempo para generar impacto
El 61% de las organizaciones usan IA para automatizar tareas administrativas y repetitivas.
Generation México dedica su trabajo a conectar a jóvenes con empleos formales. Para reducir el tiempo que su equipo invertía respondiendo consultas, crearon Geni, un chatbot de WhatsApp que responde preguntas, recomienda programas y filtra candidatos. En sus primeras semanas liberó 30 horas de trabajo operativo. Hoy, más de 8.000 jóvenes han conseguido un empleo digno a través de sus programas.
Mejores datos, mejores decisiones
Más del 30% de las organizaciones usa IA para analizar, organizar y sintetizar información.
Sinkumunchis, la única escuela de fútbol en América Latina que opera en quechua, gestionaba la información de 3.000 niños en 20 comunidades andinas con registros incompletos y duplicados. Crearon SinkuApp, una plataforma que centraliza los datos y genera reportes con IA. Hoy, sus coordinadores pueden identificar en tiempo real qué niños necesitan apoyo y actuar antes de que los problemas escalen.
Llegar a más personas
El 22% de las organizaciones usa IA para comunicarse con su población objetivo y ampliar su alcance.
En Colombia, Bive ayuda a mujeres a acceder al tamizaje de cáncer cervical. Para llegar a quienes tenían mayor riesgo sin aumentar la carga del equipo, crearon un chatbot de WhatsApp que prioriza a las pacientes y las guía hasta su cita. Ya ha acompañado a más de 17.000 mujeres y aumentaron en un 35% las tasas de vacunación contra el VPH en hospitales aliados.
Los tres casos muestran que no existe una única forma de adoptar IA. Cada organización empezó por un problema distinto, pero todas siguieron el mismo camino: identificar un desafío, desarrollar las capacidades para integrar la tecnología y ponerla al servicio de su misión.
El principal aprendizaje del estudio es claro: el valor no está en usar más IA, sino en usarla para resolver problemas reales y generar más impacto.
Lee el reporte completo aquí.
