La crisis climática no espera. Ellas tampoco
Tres organizaciones colombianas están usando tecnología para acelerar su trabajo climático.
En 2024, 56 desastres climáticos afectaron a más de 6 millones de personas en América Latina (CEPAL). Sequías, inundaciones, temperaturas récord — la crisis ya está aquí y golpea primero a quienes menos margen tienen para recuperarse.
En Colombia, tres organizaciones están respondiendo a estos desafíos desde el territorio. Ninguna comenzó pensando en tecnología. Comenzaron con un problema: ¿Cómo ayudar a comunidades a anticipar inundaciones antes de que ocurran? ¿Cómo fortalecer la seguridad alimentaria de comunidades indígenas mientras protegen sus territorios? ¿Cómo entender los cambios ambientales en los ecosistemas más complejos del país?
La tecnología llegó después, como una herramienta para responder más rápido, tomar mejores decisiones y ampliar su impacto.
Con el apoyo de Twilio.org, ClimaLab, Fundación Pervivir y WWF Colombia, participaron en el Propel Fellowship para fortalecer el uso de tecnología en sus iniciativas de impacto social. Juntas, estas organizaciones ya han alcanzado a más de 50.000 personas en Colombia — más gente de la que cabe en un estadio de fútbol lleno.
"Creíamos que la tecnología era para otro tipo de organizaciones, no para el trabajo en territorio. El Fellowship de Propel cambió esa idea. Hoy la usamos para organizar información, medir impacto y decidir mejor." — Carlos Acuña, Fundación Pervivir
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Tres organizaciones usando tecnología para acelerar la acción climática
ClimaLab — Alertas tempranas: Las comunidades rurales son las primeras en sentir sequías e inundaciones, pero rara vez pueden anticiparlas. ClimaLab usa estaciones de monitoreo climático en territorio para recoger datos en tiempo real y generar alertas tempranas. Con esa información, las comunidades toman el liderazgo: diseñan sus propios planes de adaptación y los llevan a los gobiernos locales. La alerta ahora llega antes que el desastre.
Han llegado a más de 30.000 personas en 19 departamentos, más de la mitad de los departamentos de Colombia.
Fundación Pervivir — Datos para decidir mejor: En la altillanura colombiana, comunidades rurales e indígenas enfrentan desafíos de seguridad alimentaria, generación de ingresos y sostenibilidad del territorio. Fundación Pervivir combina prácticas agrícolas sostenibles con conocimiento ancestral. Ahora, mediante tecnología e inteligencia artificial, la organización mejora la forma en que organiza sus datos de impacto y toma decisiones. Hoy miden lo que antes solo sentían.
Ha alcanzado a más de 12.000 personas y generado más de COP $22.530 millones en beneficios económicos directos — cerca de USD $7,4 millones.
WWF Colombia — Monitoreo ambiental: En el corredor biocultural Amazonía-Pacífico, enfrentar la deforestación y la pérdida de biodiversidad requiere entender qué ocurre en territorios extensos y complejos. WWF Colombia utiliza herramientas de monitoreo tecnológico para identificar cambios ambientales y definir dónde actuar. Al combinar datos con conocimiento local, la organización puede tomar decisiones más rápidas y basadas en evidencia. Ahora ven cómo el bosque cambia en tiempo real.
Han llegado a más de 9.100 personas en 215 comunidades y 71 resguardos indígenas en uno de los corredores más biodiversos del planeta.
La acción climática avanza cuando las comunidades tienen las herramientas para liderar
Estas organizaciones muestran que la tecnología por sí sola no genera impacto. El cambio ocurre cuando se combina con el conocimiento, la experiencia y el liderazgo de quienes conocen el territorio.
Con mejores datos y nuevas herramientas, las comunidades pueden anticipar riesgos, responder más rápido y construir soluciones adaptadas a sus realidades.
Estas historias son parte de un movimiento más amplio: Propel ya ha acompañado a más de 700 organizaciones sociales en 27 países y ha movilizado más de USD $10 millones para fortalecer su trabajo.
Twilio.org hizo posible que ClimaLab, Fundación Pervivir y WWF Colombia formaran parte del Propel Fellowship para adoptar IA y multiplicar su impacto. Porque los grandes desafíos no se resuelven solos: necesitan organizaciones fuertes y aliados comprometidos.
El futuro de la acción climática ya se está construyendo en el territorio.
El territorio no espera. Ellas tampoco.
Si trabajas en una organización ambiental, aplica al Propel Fellowship aquí.
